When they shout, “todos a los botes”.


 

Para la mayoría de los ciudadanos adultos de países de América latina y otras zonas denominadas en desarrollo, es común haber vivido durante su vida alguna crisis socio económico. Desde los golpes de estado de las décadas del ‘60 y ‘70, la estanflación y la hiperinflación  de la década del ’80, el “efecto tequila” mejicano en 1994, en 2001/2002 la crisis económica argentina y otros vaivenes “menores”, todas las nuevas generaciones tenemos alguna experiencia en estos contextos.

Más allá de todo eso, es común que nuestros países propongan políticas pro mercado con ventajas superlativas a fin de cautivar inversiones. Normalmente ofreciendo mejores tasas, eximiendo impuestos y tratos favorables logran en situaciones exitosas que grandes sumas de dinero entren a la nación, y a tal fin que dichos recursos sean utilizados para actividades productivas y financieras mientras se encuentran disponibles. Pero estos recursos están a la búsqueda de cada vez más rentabilidad, y frente a una oportunidad mejor, no dudaran en tomar esa opción ni bien sea posible.

En la actualidad Argentina se estima que existen fondos por 20 mil millones de dólares que ingresaron al país para ser invertidos, entre otras formas de inversiones, en Letras de Banco Central (LEBACS), que ofrecen mejores tasas que la media global. Exentos de impuestos y de mediana liquidez, pueden ser generadas a 28 días o más, generando un gran atractivo de inversión.  ¿Pero que sucede cuando las reglas cambian?

Cuando se reduce la tasa de interés pagada, ya que empieza a ser exigente para el Estado el pago de intereses y dificulta reducir el déficit fiscal. También, se busca aumentar la recaudación impositiva y se extiende los impuestos a la renta financiera abarcando a los extranjeros que invierten en lebacs.  Y en adición, se presumen un aumento de las tasas pagadas por la Reserva Federal de Estados Unidos. Basta solo una “voz” para que las inversiones “huyan” hacia otros mercados.

Así, frente a esta nueva situación Kenneth Rapoza, periodista y colaborador de la revista Forbes (referente mundial en periodismo económico y financiero), publico el día 3 de mayo del 2018 su artículo “Es tiempo de salir de Argentina”, recomendado retirar las inversiones del país frente a los claros indicios de inestabilidad y falta de previsión de las medidas futuras.  Indico en su artículo (en conjunto con otros expertos en inversiones) que; “el gobierno está usando reservas para inflar artificialmente el valor del peso”, “el equipo económico parece perdido”, “tememos ver que se repita lo del 2001”, “la situación es más complicada de lo que la gente piensa”, “los inversores saben que en Argentina puede pasar cualquier cosa, su economía es una montaña rusa”.

Estas opiniones nada convenientes para la estabilidad y economía del país, no están lejos de reflejar lo que en realidad sucede. Pero la especulación y las variables tan extremas de la economía, generan un desafío continuo para las empresas existentes, impiden previsibilidad de inversión y dificulta no solo la supervivencia de las empresas ya existentes sino que además, impide el nacimiento de empresas nuevas. Se impide así cada vez más el inicio de un periodo estabilidad, generando un proceso de desgaste que parece a simple vista no tener fin.

 

Bibliografía:

https://www.forbes.com/sites/kenrapoza/2018/05/03/it-might-be-time-to-get-out-of-argentina/#17ad87266ad2

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