SALDO EN LA CUENTA BANCARIA EMOCIONAL.


Para un trabajo productivo, en un buen clima organizacional y ambiente de trabajo saludable, tanto social como psicológico, el elemento fundamental es la confianza. Y aún más cuando el  proyecto o la rutina diaria requiere de un trabajo en equipo.

No existen los ideales, pero se aproximan. Cuantas veces has luchado contra el viento y la marea, por situaciones que desgastan, estresan, con el objeto de buscar y encontrar una solución posible, para apaciguar ansiedades, malos humores y no confrontar con nuestros pares por la simple razón de que no son compatibles con los principios de espíritu de equipo (mero desempeño donde cada uno de ellos realiza su parte en pos de un objetivo común), y espíritu de cuerpo (como sentimiento de sentirse parte de un proyecto conjunto y donde las motivaciones sobran para alcanzar lo deseado). Para nuestros oídos, es la canción soñada. Pero en el mundo real, los escenarios son complejos y tormentosos. Y aun cuando la falta de lealtad, de responsabilidad y de compromiso, pone en jaque lo que depositamos en el otro, o bien, la mirada hacia nosotros se torna en alerta de que los créditos se van agotando. Todo es posible.

Stephen Richards Covey, en su obra “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” explica que habitualmente nuestros problemas tienen como foco al otro, que las diferencias planteadas se debe a la disconformidad con otras personas.

Los conflictos y dificultades pueden existir con los máximos responsables de la empresa, con el resto de los integrantes, o con nuestros pares. Lo malo es cuando la relación se deteriora y no es posible por voluntad propia mejorar la re composición, la confianza pasa a un segundo plano, se eluden relaciones, realidades, y los problemas se transforman en crónicas siendo más difícil su resolución.

La Cuenta Bancaria Emocional es un semejante a la confianza que forma parte de una relación, es un sentimiento de seguridad que depositamos en la/s otra/s persona/s.

Cuantas veces te ha pasado en la oficina, durante la elaboración de una tarea, trabajo o de un proyecto, en el cual las dificultades van obstaculizando el proceso de desarrollo, pero que requiere de tiempo y paciencia, por ser una actividad larga y pesada o que requiere de precisión, alguien del equipo te dice: “Vamos a relajarnos, te sirvo un café, y continuamos luego. Te parece? O bien, más coloquial: “Nos tranquilizamos un poco, nos tomamos unos mates y luego seguimos.” Conocemos y sabemos en quien depositar confianza, porque el equipo está comprometido, y responden a un objetivo. Diferente cuando la observación y el detalle descansa en el error no habitual, de quienes durante largo plazo de tiempo han puesto de si, el esfuerzo y sacrificio para un mejor resultado y de satisfacción para quienes lo requieren. Pero injustamente no es reconocido.

Covey compara la Cuenta Bancaria Emocional con una Cuenta Bancaria Financiera. Todas las personas tenemos CBE y que nosotros con nuestras acciones efectuamos Depósito, en la medida que se valora al otro, haciendo elogios, reconocerlo, expresar sinceridad, amabilidad, empatía, atención, valorar las diferencias. La CBE crece en depósitos emocionales, asimismo la confianza y el compromiso aun con equivocaciones. En cambio, si existen discreciones, opiniones destructivas u ofensiva, estar atento en encontrar la falla en el otro, o a quienes personificamos como traidores, desleales, los bien llamados Judas, merecen de nuestra confianza? Al no remarcar lo bueno, lo positivo, todo ello constituye el  Retiro bancario emocional. La relación se aproxima a una ruptura. La confianza traicionada, no importa el grado, disminuye la confianza de quienes desempeñan una labor, obstaculizan la comunicación, impacta en la toma de decisiones y paraliza la creatividad del trabajador. Los sentimientos de falta de honestidad, de decepción o expectativas no satisfechas, participación en actividades ilegales, entre otros ejemplos, hacen que la CBE sea negativa.

Para la reconstrucción de la confianza, en primer lugar, los actores deben ser conscientes y estar dispuestos a reconocer las actitudes de traición que afectaron al otro y validar la experiencia y capacidades de los demás. Segundo, oponer la situación de estar a la defensiva por las decepciones de un compañero de trabajo. Y por último, al aceptar a responsabilidad de sus acciones y asumir el compromiso de superar los sentimientos y ver el contexto general, todos podrán empezar el proceso de olvido de los sucedido y mirar hacia adelante. Difícil, pero no imposible.

Fuente:
  • Libro: “Los 7 hábitos de la Gente Altamente Efectiva” – Stephen R. COVEY
  • Cronista.com – Pérdida de confianza por hechos reprochables.
  • iprofesional.com – Pérdida de confianza. Como deben de actuar las empresas.
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