Gestión inteligente de las ganancias


Para empezar, hay que entender a que vamos a denominar “ganancia”. Con esto nos referimos en términos monetarios: al dinero que me queda una vez cubierto los costos, proveniente de una transacción económica realiza con un tercero.  Entendiendo que ganancia es todo aquel dinero que me queda puro, ya que todos los costos en los que incurrí fueron cubiertos.

Por otro lado, se tomará como gestión a la acción de administrar de la forma más eficiente a esa ganancia que obtuvimos. Cuando se habla de eficiencia, se apunta a la idea de que el dinero conformado por la ganancia deber ser gastado inteligentemente.

Para entender que no todo el dinero producto de una ganancia, deberá ser gastado en cuestiones personales. Lo que no quiere decir que cierta parte no sea destinado para ello, porque de lo contrario no existirá la motivación para generar ganancia a nivel personal. Por eso mismo es importante saber cómo distribuir la ganancia obtenida de la forma más inteligente posible. Para ello solo hay que destinar el 60 % (el porcentual es estimado el mismo puede variar), a gastar el dinero de una ganancia en gastos personales. Luego uno se pregunta ¿qué pasara con el 40% (porcentaje estimado) restante? En este punto es donde entra la inteligencia para gestionar la ganancia, dicho porcentaje deberá ser destinado para una reinversión y además para formar a su vez un fondo de contingencia. Con esto se busca generar un efecto multiplicador del capital ganado y también formar un “colchón” (ahorro) para cuando las cosas no estén bien.

Este tipo de gestión de ganancia puede ser aplicado ya sea nivel de empresa: en donde se reinvierte parte de la ganancia para hacer crecer el negocio. Y a su vez forma un fondo de contingencias por cualquier percance que se puede generar a lo largo del tiempo.

Pero también se puede aplicar a nivel personal: En donde uno puede invertir por ejemplo en capacitación, nuevos negocios, compra de divisas y/o bonos, etc. Y por otro lado también formar un fondo de contingencia para cuando uno no pueda generar ganancia y necesite cubrir gastos inmediatos o adquirir bienes.

Como ya se mencionó antes, los porcentajes pueden variar y no es condición necesaria que sean los mismos que los utilizados para ejemplificar. Lo importante es entender que mientras más uno ahorre e invierta la ganancia que obtiene mayor va a ser su beneficio a largo plazo. Y también es sano no destinar toda la ganancia a ahorro e inversión, ya que a la larga se pierde la motivación y no se disfruta los frutos de la misma. Por eso mismo, al momento de gestionar ganancias inteligentemente los extremos no son buenos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s