Empleados “tóxicos” y despidos en las organizaciones


Cada organización es un mundo aparte, si bien todas comparten características generales, dentro de cada una podemos encontrar miles de problemas de diverso índole. El clima organizacional es un pilar que puede lograr tanto el éxito, eficiencia, buen funcionamiento, sentido de pertenencia y trabajo en equipo, como todo lo contrario: disputas, improductividad, incumplimiento de objetivos, sub grupos enfrentados y malestar general.

El capital intelectual son los activos intangibles que posee una organización, dentro del cual se encuentra el capital humano: los conocimientos, actitudes y destrezas de las personas que se encuentran dentro de una empresa. Se suele comentar que los activos más importantes que posee una empresa son sus empleados, pero ¿qué sucede cuando parte del personal no es la correcta o genera en el ambiente más problemas que soluciones? Este es el pie para insertarnos en el tema que trata el post, los despidos justificados en las organizaciones son algo más que habitual en el mercado laboral, pero también es una de las situaciones más incomodas que viven los responsables o jefes de las organizaciones.

Los empleados que no tienen interés en el cumplimiento de sus tareas, generan cruces o problemas dentro de la organización o tienden a manipular a las personas son denominados “empleados tóxicos”. Muchas veces es difícil de percibir para la alta gerencia, ya que, en algunos casos, suelen generar buenas relaciones con las personas que poseen poder, mientras que en el día a día generan actos que destruyen el bienestar interno de las relaciones personales en la organización. Este problema puede ser aun peor cuando tiene un cargo alto en la empresa, es más difícil de detectar ya que tiene determinado poder para “delegar” la culpa a otros empleados, e impide la motivación y deseos de crecimiento y sentido de pertenencia de su personal a cargo. Tener un jefe de este estilo hace muy dificultoso el desear ir al trabajo con intenciones de dar el máximo esfuerzo diario, ya que las expectativas de cada empleado, y sus oportunidades de crecimiento, están completamente ligadas a su jefe inmediato superior.

“Una persona tóxica es aquella que conscientemente manipula su entorno con el objetivo de crear un clima de desconfianza entre sus compañeros que acaba convirtiéndose en acoso hacia algunos de ellos.”

Los riesgos de tener gente “tóxica” dentro de la empresa son:

  • Desmotivación del personal que trabaja en el mismo sector o tiene trato directo con la persona.
  • Destrucción del compañerismo y el deseo de trabajo en equipo
  • El “contagio” a otros empleados que suelen hacer bien su trabajo: ver a un compañero de trabajo con estas características y tener contacto a diario, genera una sensación de impotencia y de injusticia hacia la persona que realmente cumple con su trabajo, y termina obteniendo los mismos beneficios o premios (en caso de trabajos en equipo) que la persona “toxica”. Consciente o inconscientemente el personal puede comenzar a imitar algunos de sus actos generando una cultura organizacional completamente desfavorable para el cumplimiento de los objetivos de la empresa. “Disminuye la productividad del entorno”
  • Problemas con los clientes: cuando hay problemas dentro de un equipo, claramente puede llegar a involucrar y llegar a afectar a los agentes externos relacionados con la organización.

 

“Como la nicotina, son adictivos. Reúnen gente a su alrededor, muchos temiendo que si no están ellos presentes serán ellos los criticados, convirtiéndose así con el tiempo en cómplices”

El despedir personal con justificadas razones no es sinónimo de sencillez a la hora de afrontar el hecho. Aun menos cuando el personal posee años en la organización, sin mencionar cuando se tiene algún lazo familiar propio o de conocidos. En las Pymes es habitual la decisión de tomar personas conocidas o familiares con poca formación académica o conocimientos para determinados puestos antes que personal calificado. Cuando esta decisión no fue lo que se esperaba, torna muy dificultoso el hábito de terminar una relación laboral.

En algunos casos extremos (suele suceder en Pymes) en donde la persona que es toxica es un familiar muy cercano, por lo cual se hace prácticamente imposible despedir, como puede ser un hijo, hermanos, es preferible tomar su salario como un costo hundido mensual de la organización y separarlo del puesto el cual ocupa, encontrando determinada tarea fuera de la organización, como por ejemplo un negocio secundario a pesar que no sea rentable.

Algunos consejos para afrontar la comunicación de un despido son:

  • Es fundamental saber que en cuanto se toma la decisión de despedir a un empleado, ya no hay negociación posible. En caso de creer que merece una oportunidad no se la debe brindar después de dicha comunicación.
  • El empleado tendría que poder deducir que la situación del despido está latente, para esto es necesario hacer una determinada cantidad de advertencias o demostrar que no se está conforme con el desempeño obtenido.
  • Deben haber hechos “documentados” y verificables que constaten el mal desempeño del empleado.
  • Practicar la conversación de antemano puede ayudar a afrontar la estresante situación de informar a alguien que está por quedarse sin su actual trabajo.

 

Finalizo el post con una pregunta abierta para analizar:

A través de capacitaciones, ¿Es posible que cambie una persona “toxica” logrando que sea productiva y positiva para la organización?

Referencias

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s