Estar informados: un derecho y un deber


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Cualquier transferencia de información a lo largo de la empresa termina difuminando el mensaje. Por eso es necesario en el futuro que las empresas dispongan de pocas capas directivas, aunque con gran habilidad en el manejo de información. Para ello, necesitamos profesionales con un conocimiento actualizado, porque la información, como bien sabes, se queda obsoleta con increíble rapidez.
Peter Drucker

Todos a esta altura sabemos de la importancia de estar debidamente informados. Prácticamente, es un insumo básico para nuestra vida en sociedad, y mucho más necesario todavía para realizar nuestras actividades. En la era de la información, estar informado es equivalente a estar.

En el mundo actual, el acceso a los servicios informativos se produce a través de múltiples formas, medios y plataformas. Pueden ser gratuitos o pagos, pero en líneas generales, según nuestros gustos y recursos, podemos acceder a ellos día a día.

Pero, ¿qué es exactamente la información? Básicamente, se trata del conjunto de datos procesados y organizados para construir un mensaje sobre un determinado tema. Este mensaje cambia así nuestro estado del conocimiento. La información, debe ser útil y oportuna, de lo contrario, carece de significado.

Estar informados nos aporta recursos y herramientas, favorece nuestra capacidad de análisis. Acceder a la información altera nuestra percepción e influye en nuestras acciones. Todas nuestras decisiones están basadas en determinada información. Por lo tanto, la capacidad de poder decidir dependen así, de nuestro acceso a la información. Sólo la información que consideramos útil, la que de alguna manera puede afectarnos es la que nos interesa.

Los medios masivos de comunicación (diarios, radio, televisión, internet, etc.), nos ofrecen acceso a la información cada vez con mayor facilidad y en casi todos los ámbitos de nuestras vidas. De una manera u otra, siempre nos llega ese ‘dato’ que luego intentaremos interpretar como ‘noticia’.

En el proceso de informarnos, es necesario ser objetivo, elaborar nuestras propias conclusiones. Sabemos que la información viene sesgada según el medio que la produjo, es decir, pasa a ser subjetiva. Un simple ejemplo de esto, es que ante un mismo hecho, varias personas tendrán una lectura diferente de lo sucedido, ya que cada una, lo interpretará según su sistema de valores, creencias, intereses, etc. De igual manera, los medios procesan así la información.

Cada medio responde a sus intereses, y la información que nos venden –aunque sea gratuita-, está generada con un fin. Cuando la información se convierte en mercancía, pierde su objetividad. Estar informado es una necesidad y lo saben bien. Los medios entonces, tienen la capacidad tanto de informarnos, como de desinformarnos. Instalan la ‘agenda’ pública y definen tendencias. Esto recobra mucho más sentido todavía, cuando los sectores de poder son cercanos a estos medios, cuando no propietarios.

Todos somos sujetos poseedores de una línea de pensamiento, de una ideología que determina nuestros intereses; entendemos problemáticas, causas y consecuencias desde ese lugar. Esto influye (a veces, es al revés) en nuestras preferencias al elegir distintas fuentes de información. Nos sentimos a gusto o en el lugar correcto según nuestros modelos de referencia.

Ante un tema de interés, considero útil tener en cuenta los siguientes pasos:
– Acceder a la información desde distintas fuentes.
– Cuestionar, ser crítico. Ir más allá de la lectura y de las opiniones.
– Relacionar conceptos. Complementar con datos secundarios.
– Analizar y reflexionar.

Saber que la información está disponible, que puede buscarse y encontrarse es algo que debemos tener presente.

Acceder a nuevos datos y variables, manejarlos, aporta. Procesarlos, relacionarlos, nos permite alcanzar un estado mayor. Generar elementos para el acceso y análisis de la información, nos aporta solidez como individuos, nos garantiza independencia y libertad de pensamiento.

Estar informados, entonces, es un derecho… Pero también un deber.

 

 

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2 Respuestas a “Estar informados: un derecho y un deber

  1. En relación al DEBER de estar informados, estoy de acuerdo en que hoy en día para poder realizar cualquier actividad es necesario informarse sobre los diferentes acontecimientos o novedades que van surgiendo, para poder estar preparados o desarrollarla de forma eficiente.
    Me parecen pertinentes los pasos mencionados para analizar un dato o información, que consideramos relevante, para tratar de generar un pensamiento critico, eliminado sesgos (haciendo que sea lo mas objetivo posible).
    En cuanto a los medios por los cuales recibimos la información, las nuevas tecnologías y redes sociales juegan un papel fundamental: reducen al mínimo los tiempos para transmitir y difundir la información, haciendo participes a la poblacion (quienes también pueden transmitir noticias, dar su opinión o simplemente comentar) y permiten transferir un mayor volumen de datos en menor tiempo. Teniendo esto en cuenta para mi el ESTAR, no pasa solo por estar pendiente de la ultima información, sino también por estar conectado a esta red por la cual se transmite y difunde.

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