El poder, la estructura y la cultura: barreras para lograr el aprendizaje organizacional


Luego de analizar el texto “La empresa creadora de conocimiento”, y reflexionando un poco acerca del mismo, me resultó interesante poder hallar las causas, o al menos alguna, que originan que en las sociedades occidentales el poder y la cultura organizacional se conviertan en una barrera para lograr un aprendizaje organizacional eficiente.

Como ya hemos hablado en los encuentros que mantuvimos a lo largo del cuatrimestre, el aprendizaje organizacional se convierte en un factor clave para lograr el éxito de una organización. Al punto tal, que algunos autores hablan de ventaja competitiva, comparando a las empresas que incursionan en esta temática respecto de aquellas en las cuales no existe o no se promueve este tipo de aprendizaje.

Para comenzar, podemos decir que la estructura organizacional adoptada, al igual que su cultura y sus rasgos de identidad, claramente moldean a las organizaciones; favoreciendo o dificultando el desarrollo de esta competencia a nivel organización. En empresas con marcada estructura jerárquica y burocrática, se percibe un menor nivel de aprendizaje a nivel colectivo, ya que su forma, estructura y procesos limitan totalmente que el mismo sea efectivamente llevado a cabo; y por lo tanto, el resultado es negativo. Sin embargo, organizaciones más flexibles, que logran adaptarse a los cambios, dinámicas, enfocadas en sus RR.HH., etc. logran llevar a cabo este proceso eficientemente, o al menos tienen más posibilidades de lograrlo. Esta cuestión, creo que ya marca una diferencia importante a la hora de analizar el aprendizaje organizacional, dentro de empresas reales.

Además, el poder puede volverse una barrera para lograr el objetivo del aprendizaje colectivo. ¿Por qué? Y, básicamente, porque no todas las personas que conforman una organización sienten el deseo de generar o aportar al aprendizaje en equipo. El conocimiento es una fuente de poder al interior de las organizaciones. El poder, asimismo, limita las acciones de los miembros que las conforman. La causa de esta relación se encuentra al interior de los individuos que, muchas veces, no desean compartir experiencias y conocimiento (tácito o explícito) por temor a perder ese poder creado en torno a dichos conocimientos.

Una forma de evitar el funcionamiento de esta barrera, y el papel esencial respecto de esta cuestión, lo cumple el liderazgo. Si el o los líderes de la organización generan entornos de diálogo eficaces, en los cuales se compartan conocimientos y experiencias, entendiendo el beneficio que esto genera para los individuos y para la organización, se logra un mejor resultado del proceso analizado. A su vez, el establecimiento del aprendizaje dentro de la estrategia empresarial, fomenta una postura de compromiso con el mismo de parte de los individuos, generando un ambiente más proclive para su desarrollo.

Otra cuestión central a encarar, a la hora de hablar de aprendizaje organizacional, son los modelos mentales que las personas llevan consigo, ya que estos son un factor crucial si se pretende lograr el objetivo descrito. Una organización creadora de conocimiento, debe permitir y fomentar que los individuos que la conforman, revisen y se replanteen su forma de crear e interpretar la realidad y el mundo en el que actúan, ya que esa es la única vía de lograr un aprendizaje de circuito doble eficaz. La revisión y modificación de estos modelos mentales, permite la creación de una visión compartida de largo plazo, en la cual afloran las limitaciones existentes en la construcción de la realidad organizacional; permitiendo, en simultáneo, que se fomente una motivación personal para aprender. Se necesita que esto ocurra, ya que el aprendizaje colectivo es el resultado de la interacción de los individuos dentro de las organizaciones. Éstas influyen en el aprendizaje creando un ambiente y las condiciones necesarias para que esta interacción ocurra.

Lograr una visión compartida, permite motivar a las personas. Es el primer paso para comenzar a trabajar eficientemente en equipo. De esta forma, se logra una identidad común que induce a nuevas formas de pensar y actuar, permitiendo de esta manera enfocar correctamente el proceso de aprendizaje. Paralelamente, esta visión compartida debería favorecer la salida de la zona de confort, en la que nuestros modelos mentales juegan un rol importante, para que de esta forma se pueda, realmente, exponer nuestra forma de pensar, concientizarse respecto de y renunciar a nuestros modelos mentales, y finalmente, reconocer los puntos débiles de los mismos para actuar en consecuencia. Así, ingresaríamos a una zona de aprendizaje:

Zonas

Otra cuestión relevante a la hora de desarrollar el aprendizaje en el marco de una organización, es el tema del razonamiento y las rutinas defensivas; que actúan también como barreras al aprendizaje. Estas pueden definirse como: “hábitos arraigados que los sujetos utilizan para protegerse del sentimiento de amenaza surgido cuando se expone y cuestiona el propio pensamiento”. A su vez que “protegen” a los individuos de vivir situaciones incómodas o amenazantes, limitan la acción de aprender. Sin embargo, las organizaciones inteligentes no están exentas del funcionamiento de estas rutinas, sino que se caracterizan por la manera de afrontarlas, por parte de los equipos de trabajo.

En función de lo expuesto, podemos inferir que los requisitos para lograr el aprendizaje organizacional, y con ello una organización creadora de conocimiento, son:

  • Una cultura organizacional enfocada al aprendizaje;
  • Un ambiente laboral propicio para aprender;
  • Comunicación abierta y diálogos eficaces;
  • Una visión compartida;
  • Una estructura organizacional flexible y dinámica;
  • Trabajo en equipo;
  • Personas abiertas y capaces de revisar sus modelos mentales y adecuarlos para mejorar sus formas de ver e interpretar al mundo y, en particular, a la organización y los problemas que se dan en su interior;
  • Actitud proactiva, que permita lidiar con las rutinas defensivas dentro de la empresa;
  • Ejercicio del liderazgo a cargo de personas capaces de llevar adelante todo lo mencionado anteriormente.
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