La conversación como elemento de Poder


Uno de los libros que a lo largo de la carrera me cambió definitivamente mi manera de ver y de tomar conciencia de las cosas fue el libro Ontología del Lenguaje, de Rafael Echeverría, que uno de mis docentes recomendó como lectura extracurricular.

Es un volumen importante,  y  con mucha profundidad; es maravilloso bucear en él una y mil veces.

El autor hace un relato de la historia del lenguaje desde el orador hasta la escritura, del lenguaje del devenir  al lenguaje de del ser.

Fue a partir del lenguaje del ser donde aparece la reflexión, la fuerza del pensamiento racional; se invento la filosofía y el pensamiento  científico. Se desarrolló la lógica y con ella la senda de los pensamientos válidos y pensamientos falsos.

Aparece la racionalidad

Dice el autor que a partir de allí hicimos del pensamiento la acción más importante.

Quiero compartir con ustedes, algunos de los conceptos que para mí son los  más importantes

“EL LENGUAJE COMO DOMINIO CONSENSUAL

El lenguaje no es desarrollado por un ser humano aislado, nace de la interacción social entre los seres humanos, en consecuencia es un fenómeno social, y no biológico. Es en la interacción donde aparece una pre-condición fundamental del lenguaje. La construcción de un dominio consensual, que es nada menos que compartir los mismos signos, para designar objetos, acciones o acontecimientos en orden a coordinar acciones comunes. Sin un dominio consensual no existiría el lenguaje.

No existe otro camino que el del lenguaje; fuera del lenguaje no existe un lugar en que podamos apoyarnos. Vivimos en un mundo lingüístico.”

 “EL LENGUAJE COMO COORDINACIÓN DE COORDINACIÓN DE ACCIONES

 El lenguaje en cuanto a fenómeno, es lo que el observador ve cuando ve una coordinación consensual de la coordinación de acciones, cuando los miembros participantes de una acción coordinan la forma en que coordinan juntos la acción. El lenguaje en este caso es acción recursiva del comportamiento“

 “LA CAPACIDAD RECURSIVA DEL LENGUAJE

 La diferencia principal ente la capacidad lingüística de los seres humanos y la que muestran otras especies es en primera instancia, nuestra capacidad para abarcar un número muy grande de signos consensuales, y especialmente para crear nuevos; un segundo factor es al que llamamos la capacidad recursiva del lenguaje: nosotros podemos hacer girar el lenguaje sobre sí mismo. Podemos hablar sobre nuestra habla, sobre nuestras distinciones lingüísticas, sobre la forma que coordinamos nuestra coordinación de acciones.”

Rafael Echeverría nos muestra el poder de las conversaciones como una capacidad necesaria a adquirir en toda organización, y las describe como componentes efectivos de las interacciones lingüísticas

“EL PODER DE LAS CONVERSACIONES

En la conversación no se da el hablar sin el escuchar y viceversa. Cuando el hablar y el escuchar estén interactuando juntos, estamos en presencia de una conversación. Las conversaciones son los componentes efectivos de las interacciones lingüísticas.

Conversaciones en las organizaciones empresariales:

Las organizaciones son fenómenos lingüísticos, es decir unidades construidas a partir de conversaciones específicas, que están basadas en la capacidad de los seres humanos para efectuar mutuos compromisos cuando se comunican entre sí.

Una empresa es una red estable de conversaciones. Son agentes de acción y como tales se vuelven socialmente responsables de sus acciones. Las empresas constituyen un claro ejemplo del poder del lenguaje, del poder de las conversaciones. Sin lenguaje no podríamos construir organizaciones.

También es en las conversaciones que las empresas aseguran su existencia en el entorno, principalmente haciendo ofertas y aceptando peticiones en el mercado.

Los límites de una empresa corresponden a una línea trazada por el lenguaje a través del poder de alguien para hacer una declaración.

Continuamente los individuos se unen a una organización y la dejan; cuando se unen a ella lo hacen porque han sido contratados, y esto ocurre por declaración. Cuando la dejan, es porque renuncian o son despedidos, lo que también constituye  una declaración.

La estructura de una organización también está construida como una red de promesas mutuas. Cada persona está ligada a la organización por compromisos específicos y es responsable de cumplir con algunas condiciones de satisfacción determinadas. En las organizaciones empresariales, la gente hace promesas en variados dominios. Hay promesas en el dominio de la producción, ventas, marketing, servicio al consumidor, administración, gerencia general y así sucesivamente. Esta red interna de promesas es lo que le permite a una empresa cumplir sus propias promesas como entidad en el mercado.

Los miembros de una organización desempeñan sus acciones sobre la base de un trasfondo compartido. Al producirse esto se generan condiciones sinérgicas que ahorran tiempo y recursos a la empresa. Desde este trasfondo la identidad personal de la gente se entremezcla con la identidad de la empresa. Esto es lo que se conoce como la cultura de la organización. Esta cultura permite el desarrollo de prácticas sociales propias de la organización, de estándares sociales comunes desde los cuales cada miembro individual emite juicios, de formas compartidas de actuar y de hacer frente a las circunstancias para poder producir resultados.

Postulamos que las competencias comunicativas de una empresa determinan en un alto grado  su éxito como su fracaso. Una empresa es un sistema lingüístico y  todo lo que ocurre en su interior puede ser examinado desde la perspectiva de sus conversaciones.”

 

 

Nos define la implicancia de la conversación y recordemos que conversar no sólo es hablar, sino también escuchar, concepto muy desarrollado en el libro, que denomina “El lado oscuro del habla”.

Quizá aquí es donde debamos ejercitar la apertura, el abrirnos a otro sin hacer juicios de valor, sólo escuchar, pensar en esa momento único que generamos en la conversación, donde hacemos que las cosas pasen, y trabajar con atención plena.

El concepto de límites de la organización en relación al lenguaje es retomado por Oscar Anzorena en su libro Maestría Personal.

“LA NATURALEZA CONVERSACIONAL DEL MANAGEMENT

No existe en la empresa un área cuya naturaleza conversacional sea más clara que el nivel gerencial o management. Su trabajo dentro y fuera de la empresa consiste fundamental y casi exclusivamente en estar en conversaciones. Lo que hacen los ejecutivos y gerentes es principalmente hablar, escuchar, comunicarse con otros, promover algunas conversaciones en la empresa y evitar otras.

Por declaración es que una empresa se crea. También nos involucramos en conversaciones cuando contratamos, promovemos o despedimos personal, cuando asignamos responsabilidades, cuando coordinamos diferentes actividades, celebramos contratos, fijamos metas y dirección de la empresa, cuando hacemos ventas, construimos alianzas o publicitamos los productos de la empresa.

Ningún área en la empresa es más dependiente de las competencias comunicativas que el escalafón ejecutivo y gerencial. El éxito o fracaso de un ejecutivo o de un gerente es función directa de su competencia conversacional.”

Otro concepto que me parece imprescindible es

“EL PODER COMO FENÓMENO LINGÜÍSTICO

El poder es un fenómeno que emerge en cuanto tal de la capacidad de lenguaje de los seres humanos. Sin el lenguaje el fenómeno del poder no existe.

Sin un observador provisto del lenguaje, el poder como tal no se ve. No se le observa porque es el propio observador quien lo constituye como el fenómeno que es. El poder por lo tanto lo constituye como fenómeno.”

“EL PODER COMO DISTINCIÓN LINGÜÍSTICA

La primera relación del poder con el lenguaje surge del reconocimiento de que el poder es una distinción lingüística, una distinción que hacemos en el lenguaje.

Existen distintos tipos de distinciones. Podemos reconocer algunas distinciones que están fuertemente determinadas por nuestra estructura biológica. En el otro extremo tenemos distinciones que son los resultados exclusivos de operaciones lingüísticos.

A partir de esto. ¿Qué tipo de distinción es el poder? El poder siendo lingüístico es una distinción cuyo fundamento no es biológico sino lingüístico. El lenguaje lo constituye como tal.”

“EL APRENDIZAJE COMO ESTRATEGIA DE PODER

Podemos decir que hubo aprendizaje cuando emitimos el juicio de que aquello que podemos hacer en el presente, no lo podíamos hacer en el pasado. Saber es hacer y aprender es poder hacer aquello que no podíamos hacer antes.

Cuando aprendemos algo, expandimos nuestra capacidad de acción y, por lo tanto, incrementamos nuestro poder. Cada vez que adquirimos nuevas competencias, ganamos poder. El aprendizaje nos permite diferenciarnos de como éramos en el pasado, en términos de nuestra capacidad de acción.

Al diferenciarnos de nuestra capacidad de acción pasada, aceleramos nuestro proceso de devenir y nos transformamos en seres humanos diferentes.”

“EL PODER DEL LENGUAJE

Finalmente cuando examinamos el lenguaje en su conjunto podemos distinguir cuatro dominios diferentes de competencias lingüísticas y por consiguiente cuatro fuentes diferentes de poder.

El primero es el dominio de las distinciones. Nuestras distinciones nos convierten en observadores diferentes. Sin una determinada distinción habrá fenómenos que no observaremos.

El segundo es el dominio de los actos lingüísticos. Cada acto lingüístico y cada modalidad y aspecto dentro de ellos es fuente de poder.

Un tercer dominio de competencias lingüísticas relacionadas con el poder se refiere a las narrativas. Según el tipo de narrativa que sustentemos, nuestras posibilidades de acción serán diferentes.

Un cuarto dominio de competencias lingüísticas también relacionadas con el poder es el dominio de las conversaciones. Mientras mayor sea el componente reflexivo de nuestras conversaciones, mayor será la capacidad de éstas de expandir lo posible”.

“DISTINCIÓN DE LA TRANSPARENCIA

Heidegger postula que la transparencia (Actividad no reflexiva, no pensante, no deliberativa) constituye la base y condición primaria de la acción humana.

 ¿Cuándo emerge el pensamiento de lo que hacemos? ¿Cuándo entramos en una relación con el mundo en la que nos concebimos a nosotros como sujetos, y percibimos objetos?

Emerge la deliberación, la conciencia de lo que estamos ejecutando cuando este fluir en la transparencia, por alguna razón se ve interrumpido.

Un quiebre es una interrupción en el fluir de la transparencia de la vida. Todo quiebre involucra un juicio de que aquello que acontece, no cumple con lo que esperábamos que aconteciera.

Los quiebres tienen dos fuentes de declaración

El quiebre aparece sin que nos demos cuenta, emerge de un juicio que nosotros hacemos.

El quiebre aparece porque un individuo decide declararlo.”

 

Aquí entramos en un terreno muy interesante, en mi opinión es necesario visualizar como quedamos sometidos a los otros ante las demostraciones de emocionalidad, y si ese sometimiento es del todo negativo

“EMOCIONES Y ESTADOS DE ÁNIMO

Hemos sostenido, que si bien el lenguaje constituye a los seres humanos como el tipo de seres que somos, no podemos prescindir de otros dominios primarios en nuestra existencia, estos dominios son el del cuerpo y el de la emocionalidad.

El tema de las emociones ha sido difícil de tratar en el anterior paradigma, debemos hacer una distinción entre los estados de ánimo, y las emociones. Cada vez que experimentamos una interrupción en el fluir de la vida, se producen emociones.

Un quiebre implica un cambio en nuestro espacio de posibilidades. Lo que antes creíamos posible, puede no serlo ya, y lo que antes suponíamos imposible, puede tornarse probable.

La emoción es una distinción que hacemos en el lenguaje para referirnos al cambio en nuestro espacio de posibilidades a raíz de determinados acontecimientos. Cuando hablamos de emociones, podemos señalar las circunstancias particulares que la generan.

Los estados de ánimo viven en el trasfondo desde el cual actuamos. Se refieren a esos estados emocionales desde los cuales se realizan las acciones, estos son constitutivos de la existencia humana y define un estado de acción posible.”

 

 

Dedico un párrafo aparte para Los juicio

“DE LOS JUICIOS

Los juicios pertenecen a la clase de actos lingüísticos básicos llamados declaraciones. Las declaraciones generan mundos nuevos. Las palabras guían y el mundo las sigue.

Los juicios son veredictos, tal como sucede con las declaraciones. Con ellos creamos una realidad nueva, que sólo existe en el lenguaje. Si no tuviéramos lenguaje, la realidad creada por los juicios no existiría. Los juicios son otro ejemplo de la capacidad generativa del  lenguaje y vive en la persona que lo formula, su eficacia social reside en la autoridad que tengamos para hacerlos. Aunque  la gente, sin embargo, está todo el tiempo emitiendo juicios, aun cuando no se les haya otorgado autoridad. Los juicios requieren un compromiso social adicional que es: “que sean fundados”.

“LOS JUICIOS Y LA ESTRUCTURA DE LA TEMPORALIDAD

Cuando emitimos un veredicto, lo hacemos en el presente. Cuando emitimos un juicio nos referimos al pasado. Cuando emitimos un juicio además del compromiso de autoridad, las personas suponen que este juicio está basado en observaciones de acciones ejecutadas en el pasado.

Los juicios hablan del futuro. Cuando emitimos un juicio estamos implicando que sobre la base de acciones observadas en el pasado se pueden esperar acciones sobre el futuro. Es decir, nos permiten anticipar lo que puede suceder más adelante.

Como el futuro puede ser diferente que el pasado debemos ser lo suficientemente abiertos como para tratar nuestros juicios como señales temporales que debemos someter revisiones constantes. Esta capacidad de reexaminar nuestros juicios en forma habitual es una habilidad fundamental para el diseño estratégico.

Los líderes y quienes en general son responsables de diseñar el futuro, saben cómo aprovechar plenamente los juicios para orientarse en medio de las incertidumbres de los tiempos venideros. Al mismo tiempo, deben evitar convertirse en prisioneros de sus juicios o del pasado que esos juicios traen consigo.”

“¿CÓMO SE FUNDAN LOS JUICIOS?

 Llamamos fundamento a la forma en que el pasado puede utilizarse para formular juicios que nos apoyen efectivamente para tratar con el futuro.

 Dividimos el proceso de fundar un juicio en cinco condiciones básicas:

  1. Siempre emitimos un juicio por algo o para algo. Siempre visualizamos un futuro en el cual nuestro juicio abrirá o cerrará posibilidades. Cuando hacemos un juicio de comportamiento, lo hacemos por una acción que anticipamos en el futuro. Esta acción le da sentido al juicio.
  2. Cada vez que emitimos un juicio estamos suponiendo que se coteja con un conjunto de estándares de comportamiento para juzgar el desempeño de los individuos, que nos permiten evaluar la efectividad de sus acciones.
  3. Cuando emitimos un juicio lo hacemos dentro de un dominio particular de observación. Cuando evaluamos conductas estos dominios corresponden al dominio de la acción, un factor muy importante para tener en cuenta al fundar nuestros juicios es el de confinarlos estrictamente al dominio de observación desde el cual se han emitido.
  4. Se logra fundar los juicios al proveer afirmaciones en relación a lo que estamos juzgando. Dependiendo del juicio que formulemos, se necesitan más o menos afirmaciones para fundarlos.
  5. La cantidad de afirmaciones que somos capaces de proveer para fundar un juicio no garantiza que lo consideremos bien fundado.”

 

“JUICIOS Y FORMAS DE SER

A partir de los juicios, analizaremos tres dimensiones de personas:

  1. La primera dimensión son personas que se caracterizan por vivir de juicios ajenos y que por lo tanto, no se constituyen como centro generador de los juicios que rigen su propia existencia, a esto llamamos la condición del la in-autenticidad. Estas personas delegan la autoridad en los demás para emitir los juicios que les importan: nada les da más satisfacción como obtener un juicio positivo, como así también, nada los deprime más que un juicio negativo.
  2. La segunda dimensión es la que consiste en tratar a los juicios como afirmaciones, sin hacer distinciones entre ellos. Para quienes operan así, las consecuencias suelen ser la rigidez, la intolerancia y el cierre de múltiples posibilidades de aprendizaje. Al tratar  los juicios como afirmaciones, cierro espacio para la transformación.
  3. La tercera dimensión se refiere a quienes viven sin ser capaces de distinguir entre juicios fundados, e infundados. Las consecuencias, son la decepción permanente con respecto  sus expectativas y una gran dificultad para diseñar el futuro. No logran entender porque a ellos las cosas no les resultan como quisieran y se comparan con los demás, sin entender porque a ellos el éxito les resulta tan esquivo.”

 

 

“EL PODER ES UN JUICIO

El poder siempre vive como un juicio que hacemos. Sin nuestra capacidad de hacer juicios, no nos sería posible hablar del poder, reconocerlo como fenómeno, ni vivir su experiencia. Al reconocerlo como juicio, estamos señalando que cuando hablamos de poder estamos haciendo una adscripción, estamos adscribiéndole algo a una determinada entidad, algo que no pertenece como tal a la entidad sino a la manera en que nosotros como observadores nos relacionamos con ella.

El poder es un juicio sobre la capacidad de generar acción. La acción por lo tanto es el referente básico del juicio de poder. Mientras mayor sea la capacidad de acción de una entidad, mas poder podremos sostener que ella tiene. El juicio de poder no es siempre un juicio sobre acciones emprendidas sino sobre capacidad de generar acción. Tener poder es diferente de ejercerlo.”

Los invito a detenernos a pesar en esto del Poder de la comunicación, o la comunicación del Poder

El decir, la comunicación no verbal con una importancia superlativa, y  la necesidad de la escucha, como componente principal de la acción del habla constituyen a la conversación en un acto tan importante como el del pensamiento.

Los juicios nos permiten observar que tipo de observador es quien los emite, y conllevan el compromiso de su fundamentación.

El Poder  de los juicios, entonces,  nos invita a pensar en la forma  en que nosotros como administradores podemos y debemos ejercer  ese poder.

Somos como una gigante caja de resonancia donde un otro será bien visto o mal visto a partir de nuestros juicios, tenemos el poder del “aniquilamiento  simbólico” concepto vertido por Oscar Anzorena, en su libro Maestría Personal.

Ahora bien,  la palabra no solo crea realidad, en el sentido de acción positiva, sino que también crea violencia y discriminación.

Por lo tanto debemos darle una impronta a ese poder de la palabra desde nuestro aprendizaje, a partir de nuestra ética, pues es desde aquí donde podemos sortear nuestras limitantes, abriéndonos en el ejercicio permanente que requiere la conversación, como proceso único de interacción humana.

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Una respuesta a “La conversación como elemento de Poder

  1. Es importante tener en cuenta todo lo que conlleva un proceso de comunicación, no siempre encontramos las palabras precisas para transmitir aquello que queremos transmitir, pero poder hacerlo nos da una clara posición de poder. ya que por medio del lenguaje vamos creando nuestras propias realidades. Una buena comunicación mejora la competitividad de las personas y en consecuencia la de la propia organización, facilita el logro de objetivos, satisface las necesidades ya que uno transmite claramente las satisfacciones que persigue y al transmitirlo se puede actuar en consecuencia .

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